jueves, 24 de enero de 2008

El secreto de la felicidad está en Islandia (Economist 17 de Enero 2008)

Copyright Paolo Ardiani
Ayer leí un
artículo que hablaba de la búsqueda de la felicidad. Parece ser que, según la base de datos mundial de la felicidad que está en Rotterdam, son más felices los casados extrovertidos que los solteros pesimistas introvertidos (para llegar a esta conclusión tampoco creo que se hayan tenido que romper mucho la cabeza). Y los republicanos que los demócratas, también las enfermeras disfrutan más de la vida que los banqueros etc. Me impactó algo que también auspicia el artículo, "el nuevo feliz se podría decir que es el nuevo triste" y es que estamos tanta gente en busca de la felicidad que esto acaba siendo una feria, y nadie admite ser triste, ¿verdad?
Aquí en Estados Unidos están todos obsesionados con la felicidad, a mucha gente la ves esgrimiendo su más falsa sonrisa, educados y contentos con todo... y por supuesto leyendo el último best-seller de autoayuda.
Y todo se convierte en negocio. Nunca me había parado a pensar hasta leer este artículo la de millones o quizá billones de dólares que puede mover la industria de la felicidad, todos aquellos que venden felicidad por un módico o no tan módico precio.
Yo he encontrado la felicidad, o al menos la calle felicidad. Es 46th Bliss Street, curiosamente se encuentra en Sunnyside, hasta el nombre del barrio va acorde.