Ahí va mi primer haiku, nena...
Abre la puerta,
escamonda con TAIFOL
atidervish dijo...
... se me ha olvidado decir que es un haiku de limpieza de primavera...:))))))))))
23 de junio de 2007 5:09
Estas vistas son desde la estación de metro, Shibuya Station, es todo un espectáculo ver como de repente cinco masas de peatones empiezan a cruzar de un lado a otro de la calle, se funden y de nuevo se deja paso a los coches sin que nadie se vea afectado por la marabunta de gente.
Para mi, la primera vez que lo vi fue como asistir a una batalla de orcos de la peli del Señor de los Anillos. Preparados, listos, ¡ya!
Una muestra desde el Starbucks de Shibuya Crossing.
Si queréis ver como es desde dentro echad un vistazo a este video.
Por esta zona se suele ver bastante gente de esta tribu urbana con pelo cardado y de punta, morenos morenísimos y con estos atuendos tan modernos.
A los chicos se les llama Geruo (del inglés girl), por su aspecto femenino.
Las chicas se hacen llamar Yamamba (o monstruo de la montaña) y tienen esta pinta. Os juro que cuando se os da la vuelta una de estas en un vagón de tren atestado de gente os puede dar un infarto del susto (lo digo por experiencia).
Por si alguna vez no lo he dicho, Japón es un país de contrastes, para todo, lo del gris claro y el gris oscuro no existe. Blanco o negro. Quien diría que Japón es una de las cunas del Zen y la estética simple viendo esto.
Suelen comprar la ropa en el
Cuenta la leyenda que Hachiko acompañaba a su dueño, un profesor, todos los días a esta estación. De repente un día su dueño murió en el trabajo y no volvió nunca más, sin embargo Hachiko se quedó allí esperándolo para siempre. Es un símbolo de lealtad, y por tal gesto le hicieron esta estatua.

Para comer: NIHONKAI (Kutreizakaya para los amigos), una izakaya (taberna tradicional japonesa) en la que los platos suelen costar prácticamente todos 300 yenes, menos de 2 euros. Mi recomendación en este sitio: Yaki Hotate (vieiras a la plancha, y os tenéis que beber la salsita de la concha, dios que placer)Karaage (pollo rebozado y frito), Yakiudon, Tsukune (bolitas de carne), Geso Yaki (son las patas del calamar rebozadas y fritas).
Para beber cerveza barata. Tatsuichi, un sitio bastante guiri, pero la cerveza cuesta a 200 yenes la jarra, cosa así como poco más de un euro. Comprended que en una ciudad como Tokyo, es un trabajo duro encontrar esta clase de sitios tan baratos y aunque estén llenos de gaijines (guiris), puede merecer la pena.
Para beber, este sitio no tiene nombre, y es que de verdad no tiene nombre. Para los amigos es EL SITIO DE LAS LÁMPARAS, adivinais por qué ¿verdad? Buscad una puerta pequeña en un callejón oscuro en sentido contrario al 109 y allí mismo está. Copas a 500 yenes, o lo que es lo mismo, unos 3 euros, teniendo en cuenta que la proporción de alcohol es bastante diferente que en España.
Aquí teneis a Saiyi, Take y Alex.
Discotecas en Shibuya hay un montón, recomendaría Air (ya en la zona de Daykanyama), La Fabrique y Womb. Aquí me quedo con Womb, la discoteca que salía en la película Babel. Además de esta pista de baile tan salvaje cuenta con una zona más traquila para sentarse y beber algo tranquilamente donde suelen tener dj's de música étnica. Yo pude escuchar una sesión de música de danza del vientre.
FIN
Y como en los Mets hay muchos latinos cada vez que bateaba uno allí que nos ponían el reagetón a toda leche. Fué graciosísimo como animaban a José Reyes, cuando las tres españolas nos pensábamos que decían ¡¡ooeee, oe, oe, oe!!, en realidad estaban diciendo ¡¡José, José, José, Joséeeee!! Pero claro, con esa pronunciación yankee no había dios que se enterase.